miércoles, 23 de abril de 2008

Santiago Alarcon

Su camino comenzó hace nueve años en Bogotá, cuando un accidente motociclístico le fracturó una de sus rodillas y lo obligó a dejar el fútbol para dedicarse a su otra pasión: la actuación.
Viajó a Bogotá desde su natal Medellín y empezó a hacer talleres con Alfonso Ortiz, en La casa del Teatro, y en algunas academias de televisión. En 1998, le llegó su primera oportunidad: apareció como extra con parlamento en Amores como el nuestro y solo hasta dos años después, volvió a tener espacio en el medio. Ha estado en los elencos de Sofía dame tiempo, Me amarás bajo la lluvia, Te voy a enseñar a querer y La viuda de la mafia, entre otros.
"La mayoría piensa que no es tan difícil ingresar al mundo de la televisión, pero no toman en cuenta que con la misma ilusión llegan cientos de personas de todos los rincones del país;' dice Santiago.
Tan difícil es encontrar un puesto, que todo oficio es bienvenido, y él fue hasta planillero los domingos, en partidos de microfútbol. Por las noches trabajaba en bares para poder pagar las clases de actuación.
"Tuve una racha larga sin hacer nada; entonces, quise conocer otro mundo: la radio. En este medio hice cuñas y programas cortos para universitarios. Así me mantuve durante un par de años".
Cumplio 10 años en la actuacion por eso no le pueden decir que se ganó a punta de palanca el papel del Abogado Roncon.
Cuando Santiago conoció a 'Chichila' (Cecilia Navia), su esposa, ya tenía abonado su camino en la televisión y estaba listo para asumir un personaje como el 'abogado Jaime Rincón', de Hasta que la plata nos separe. Por eso, no le preocupa que digan por ahí que su mujer le abrió las puertas.
En Hasta que la plata nos separe, personifica al mejor amigo de Méndez y al abogado tímido enamorado y se convirtio en uno de los grandes ejes de la historia porque su personaje, callado y tímido, ha logrado seducir no solo a la Pajarita (Liliana González) y a Julieta (Adriana Silva), sino a los televidentes que ya lo reconocen en la calle.