martes, 16 de septiembre de 2008

Faceta de empresariaValerie Domínguez

Valerie que interpreta Bárbara en “El último matrimonio feliz”, abrio nuevas tiendas de su joyería en Valledupar y Barranquilla.“Estoy feliz, es un sueño hecho realidad. Es una empresa familiar y por ende todos andamos corriendo desde mis hermanos hasta mi papás, gracias a Dios todo ha salido a pedir de boca.
Valerie asegura que en esta oportunidad la imagen de sus joyas es fresca, colorida y muy actual, y para todo tipo de edades. “Los diseños son míos y no tienen rango de edad, pero lo más importantes es que son accesorios asequibles a todos los bolsillos y con materiales de excelente calidad”.

Cada día mejor Constanza Duque

La actriz que en la actualidad interpreta a Gabriela de Zea, la mamá de Toño (Lincoln Palomeque) en la novela Novia Para dos, es sin duda una hermosa y elegante mujer a la que no le pasan los años, pues siempre se ha caracterizado por lucir una de las figuras más esbeltas y elegantes de la televisión colombiana.Constanza, madruga todas las mañanas a clases de Pilates y se cuida bastante en su alimentación, pues tiene una dieta de cero azúcar y cero harinas que combina con el ejercicio que practica a diario para conservar el cuerpo sano, saludable y espectacular que luce cada vez que aparece en la pantalla

El buen corazón de Lincoln Palomeque



Lincoln Palomeque protagonista de la novela de Nuestra Tele “Novia Para Dos” dedica su poco tiempo libre a viajar a diferentes eventos y obras benéficas, acompañado de una alta dosis de deporte.“Cuando tengo tiempo hago mucho deporte, juego fútbol con dos equipos, uno es el equipo de actores, con ellos viajamos bastante, de hecho tenemos un partido dentro de poco en el estadio Alfonso López de Bucaramanga para una obra benéfica. Este partido va a ser contra ex profesionales de algunos equipos de Colombia. También me gusta ir al Gimnasio y patino bastante, sobre todo los domingos es cuando más le dedico tiempo a este deporte”, afirmó Lincoln.
La calidad y el talento de las producciones del Canal RCN no se detienen, prueba de ello es la nueva superproducción “Aquí no hay quien viva”, la adaptación colombiana de la exitosa serie española del mismo nombre que se emitió con inmejorables resultados por el Canal internacional Antena 3. Los derechos de esta producción fueron adquiridos por Sony, quien a su vez los vendió a Argentina y a México.
La experiencia y el profesionalismo, hacen parte de esta nueva comedia que cuenta con la magistral dirección de Sergio Osorio y el mejor elenco de la televisión colombiana: Vicky Hernández, Consuelo Luzardo, Dora Cadavid, Jimmy Vásquez, Patrick Delmas, Jorge Enrique Abello, Diego León Hoyos, Yaneth Waldman, Alvaro Bayona, Katherine Vélez, Ernesto Benjumea, y el gran debut como actriz de Valentina Lizcano. Ellos son los nuevos vecinos de “Salsipuedes”, un viejo edificio de apartamentos ubicado en el centro de la ciudad. La divertida jaula de un zoológico donde conviven a regañadientes, unos inquilinos muy particulares. Es un lugar al que fácilmente se entra… pero del que difícilmente se puede salir.
Ernesto Benjumea Es Andrés Guerra
Tiene 50 años. Pertenece a la clase arruinada de Colombia. Es tumbador, pícaro, sumamente astuto. Siempre encuentra la forma de no hacer lo que en Colombia se conoce como “frentear”. Es un hombre de negocios, pero de negocios no muy claros. Tiene un taller de reparación de autos (“Talleres Guerra”). En realidad este hombre es todo un misterio: por sus actitudes, sus ademanes, su forma de actuar. La característica principal de Andrés, es que siempre quiere sacar provecho de las divertidas situaciones que se plantean en el edificio. Provecho económico principalmente, gracias a “engañar” a sus vecinos constantemente.
Katerine Vélez Es Clarisa de Guerra (La mujer)
Tiene 45 años. Es ex -hippie, muy nueva era. Nunca le hace caso a su marido. Tiene una herencia para cobrar y nadie lo sabe, es enemiga a muerte de Yaneth. Los otros habitantes del edificio la llaman “La avioneta”. Clarisa es todo lo opuesto a Andrés. Mientras que su marido adora el dinero y los bienes materiales, ella piensa mucho más en lo espiritual: cree en la buena y mala suerte, en los remedios naturistas y las hierbas curativas. Siempre está pendiente de los horóscopos, de los santos del día, le encanta ir a los mercados populares a encontrar una u otra vela para ésta o aquella imagen, las flores o plantas que atraen la buena suerte.

Marcela Carvajal, presenta a su hija


La actriz presento -en primicia- a la revista aló a Crystal, su primogénita. Confiesa que la pequeñita de 6 meses, hija también del entrenador personal Alberto 'Beto' Gaitán, le cambió la vida.
El pasado tres de marzo llegó el día que Marcela Carvajal había esperado por años. Durante más de una década deseó convertirse en madre y tener, por fin, a un hijo en sus brazos. Un parto natural, que casi termina en cesárea, una recuperación entre dolorosa y placentera y una depresión posparto le mostraron que ser madre no era tan sencillo.
Sin embargo, ha logrado sortear las pequeñísimas dificultades, pues ver a esta chiquita de ojos inmensos, sonrisa angelical y ceño fruncido -igualito al de su papá-, lo valen. Crystal es una bebé deseada, anhelada, soñada...
"Desde que fui mamá hay un duelo en mi interior por la imposibilidad de ya no poder hacer lo que a uno se le da la gana... Nunca tenía que decirle a nadie lo que quería hacer, si salía, entraba o venía; pero es una sensación revuelta con una felicidad inmensa, porque es increíble esto que estoy viviendo".
¿Cómo es la Marcela mamá?
Soy muy pendiente, entregada, vivo por y para ella... Esa es la diferencia entre las mamás maduras y las más jovencitas. En esta época de la vida ser mamá es lo más importante y soy muy aprehensiva en eso. A mí nada me puede pasar, soy parte de su supervivencia y la manera más sana de que viva y crezca, soy yo.
¿Será muy sobreprotectora...?
Más bien soy una mamá dedicada, si Beto no me jalara a pensar y a hacer otras cosas, me perderían, estoy completamente enamorada de Crystal y eso solo lo podemos entender las mujeres que hemos sido madres.
¿Y cómo es Beto?
Es superamoroso, tierno, es un papá cariñoso, pechichador y creo que está contando los días para queella también pueda salir a trotar con él. Es un papá muy tierno y conmigo le ha tocado ser muy paciente...
¿Ha cambiado mucho la relación de pareja?
La vida de pareja se afecta porque hay un tercero, tanto para mí como para él, y la rutina cambia... Estoy cansada, no volvimos a rumbear, es difícil salir a comer y además, como la amamanto, la unión es tenaz: es una cadena de rosas, pero cadena a la final. Son emociones superencontradas, pero son de las sensaciones más placenteras que he tenido en mi vida; es una delicia, pero al mismo tiempo una limitación...
¿Qué ha sido lo más difícil de aprender a ser mamá?
Es complicado tener paciencia y dejarte a ti misma de lado. Lo que me parece más duro es no poder cuadrar mi tiempo como a mí se me dé la gana. Pero llevaba muchos, muchos años esperando un bebé, así que me la estoy gozando y no me separo de ella, todos los días descubro algo nuevo, busco crearle una rutina y darle un ambiente seguro, para que se sienta amada.
¿Cómo es Crystal?
Ha sido una niña superobservadora desde que nació; ese primer abrazo y esa primera mirada fueron increíbles. Es una bebé completamente feliz, se ríe todo el tiempo.
¿Y quiere otro hijo?
Por ahora, no. Me quito el sombrero ante las mujeres que tienen hijos seguidos; puede ser bueno porque tienen hermanos de la misma edad, pero me parece muy duro. No es la prioridad para nosotros.
Y es toda una mamacita...
¿Cómo recuperó su figura tan pronto?
Nunca en mi vida había estado así de flaca. Estoy pesando 58 kilos y todo el mundo me ha dicho que la maternidad me ha sentado. En gran parte es el amor, sentirse plena como mujer y además que estoy muy enamorada de mi hija, entonces el amor se sale por los poros.
¿Pero le ha ayudado el ejercicio?
Claro, también estar más en mi casa y comer sano. La rutina de ejercicios con Beto es muy completa y siempre lo he tenido a mano. Cuando estaba embarazada dejé de fumar y con la amamantada como mucho más sano, trato de respirar aire puro y de tomar jugos naturales. Dejé de rumbear y las trasnochadas, mi vida es otra.
¿Cómo es la rutina?
Hice ejercicios de bajo impacto hasta dos días antes del parto y los retomé al mes de este. No puedo trotar, ni hacer alto impacto, pero estoy ayudándole a mi cuerpo a tonificar... Mi entrenamiento es funcional y está basado en los movimientos que uno hace en la vida diaria, como recoger, alcanzar, levantar y al mismo tiempo que tonificas haces un poco de cardiovascular.
Está flaquísima...
Sí, antes mi peso eran 63 kilos y cuando estuve muy flaca llegué a los 60 y gordita a los 68,pero me fascina verme al espejo, me siento muy cómoda así... Mi mamá se la pasa comprándome mercado, dice que estoy muy flaca.
¿Se le ve más sexy, más sensual?
La maternidad es lo más sexy y sexual del mundo, te complementa. Después de ser mamá te sientes más mujer, es otra faceta productiva, como de flores y frutos.
¿Está en dieta?
No, antes me cuidaba más, ahora como de todo porque lo que sobra se va con la lactancia. Anteriormente no comía carnes rojas y ahora como todas las proteínas que se me pasan por enfrente. Los postres sí trato de dejarlos fuera de la comida grande.
¿Ahora será entrenadora personal?
Mi plan es trabajar con Beto. A mí también me encanta el ejercicio y me parecería chévere poder ayudarlo a entrenar gente. Quiero ver cómo me iría haciendo algo así, ya llevo un tiempo largo preparándome. Tengo muchas esperanzas con el tema.
¿Y cuándo empieza?
En dos semanas...
¿Encontró su media mitad...?
Sin duda. Beto es un buen complemento para jalarme hacia el mundo de afuera o si no yo no tendría más vida que mi Crystal. Me dice que salgamos a comer, que vayamos a cine, que demos una vuelta, cosas que a mí ya no me importaría hacer porque me parece más rico estar con ella...
Depresión posparto... "A todas nos pasa"
"Estoy muy lloretas, muy sensible; veo a un niño en la calle y no puedo creerlo. Después de ver lo frágil que es un bebé, no puedo entender que haya mujeres con los niños entre cobijas pidiendo plata. No tienen por qué estar en la calle. Es muy triste el maltrato infantil".
¿Cómo detectó su depresión? Me comencé a dar cuenta porque empezaba a tener ideas constantes de tragedias que podían pasar con Crystal, que se me caía, que se enfermaba, que la golpeaban, cosas ridículas, como que se caía por la ventana, hasta que se me desvanecía de las manos. Fui donde una psicóloga que me dijo que tenía una depresión leve, no me medicaron, pero sí me ayudó a manejar esos pensamientos trágicos. ¿La superó? La especialista me enseñó que todas esas cosas malas que yo pensaba eran posibles, pero es muy poco probable que pasen. Las posibilidades son nulas y uno va manejando eso y es lógico. Estoy mucho más sensible, el cambio hormonal es mucho más fuerte. Estaba irritable; toda mi energía, paciencia y amor se los lleva el bebé y el resto del mundo truenos y centellas
¿Cómo asumió Beto su depresión?
Se burlaba de mí. Puede ser un buen equilibrio, yo veía todo trágico y él se reía, me mostraba que yo estaba en un extremo. Él es el polo a tierra.
¿Lloraba mucho?
Todo el tiempo. Dan pocas ganas de arreglarse, de salir, hasta de bañarse y eso que, supuestamente, fue una depresión leve. Pero seguir con la vida normal es duro... Todavía la tengo, pero ya no es tan constante; el hecho de haber tenido actividad me ayudó mucho y Beto me anima a salir y a integrarme a la vida, pero el volver a trabajar te hace entender que la vida puede seguir.